Sunday, January 11, 2015

¡Gracias!

Dar gracias a Dios y al Universo cuando la vida parece darte la espalda, pareciera algo muy difícil de realizar, sin embargo es la única y más acertada acción que se pueda llevar a cabo. La gratitud es una frecuencia. Es la frecuencia correcta. Cuando nos quejamos, nos enojamos, entristecemos o sufrimos en general esa frecuencia suele cambiar.

 Volver a la frecuencia correcta no siempre resulta fácil pues las problemas pueden ser muy graves y las situaciones muy diversas y complejas; sin embargo se puede con disciplina diaria, con constancia y dedicación. Debemos volvernos vigilantes de nuestra frecuencia interna y estar siempre atentos a dar gracias en todo momento.


 Siempre habrá motivos para dar gracias al universo por más pequeños e insignificantes que parezcan. Al dar gracias volvemos a sintonizarnos y a vibrar en la frecuencia correcta, para que nuestros sentimientos cambien y las cosas buenas empiecen a manifestarse nuevamente.

¡Gracias! 

Dario Morales


¿Qué tan manipulable eres?

Durante toda tu vida siempre habrá gente controlando o intentando controlar tu vida. Las religiones, tu propia pareja, tu familia, partidos políticos, amistades o enemigos, asociaciones de cualquier tipo; siempre hay gente queriendo manipularte.

Y es probable que seas presa fácil, pues como es natural, tienes tendencia a crear una identidad, y esta está fundamentada en tu sueño personal de realización, en lo que quieres de la vida; y esta realización forzosamente tiene que materializarse: eres no sólo lo que sueñas y deseas, sino que además eres lo que tienes.

Cualquiera que entienda esto y te estudie un poco, entenderá que sueñas, que deseas y que tienes y podrá manipularte en alguna forma. Es por esto que en diferentes culturas alrededor del mundo se predica sobre el desprendimiento y por ende en lo inútil del orgullo que infla y da vida a la identidad de las personas. No hablo de ser pobre o regalar tus bienes como predican algunos manipuladores. 

Puedes ser multimillonario y aún así practicar el desprendimiento. 

¿Te has preguntado qué tan manipulable eres?


Dario Morales

Thursday, August 14, 2014

Pobre


A lo largo de mi vida he tenido muchas necesidades económicas, traduciéndose en un poder adquisitivo limitado; más nunca he sido ni me he considera pobre. Pobre aquel que ha tenido que vivir como una copia de alguien más toda su vida, mientras su originalidad innata le grita constantemente que pudiera ser alguien más.
Pobre aquel que no está seguro de recibir una buena referencia ni de su propia pareja y que no se considera confiable a sí mismo. Aquel que nunca honró a sus padres en vida y sus hijos tampoco lo honran a él, por ende nunca se ha sentido totalmente amado en su vida entera, y probablemente nunca haya hecho el amor con todo su ser, hasta el punto de llegar a materializarlo.
Pobre aquel que nunca logró desprogramar todo lo que nos metieron en la cabeza desde niños, muchos ni siquiera saben que esto se puede hacer. Aquel que desconoce que el orgullo es inútil, que mientras se vive para crear una identidad el precio siempre será el dolor. Más pobre aún quien menosprecia el consejo de aquellos que llevan más tiempo en esta tierra que nosotros, aquel que, menos aún; valoraría las ideas de los jóvenes, las cuales pueden ser brillantes y que sólo necesitan acompañamiento.
Pobre es quien vive sin metas en la vida, quien no comprende que cada meta tiene un precio correspondiente y es más pobre aún quien no entiende que este precio se debe pagar, en la mayoría de los casos con sufrimiento. Pobre aquel que nunca logró elevarse y no aprendió a observar, a pensar y a planear en macro. Aquel que piensa que el dinero es un fin y un mal, aquel que no aprendió que el mismo es sólo un medio. Pobre el que nunca descubrió el poder liberador del desapego a lo material.
Pobre aquel que es manipulado por intereses de religiones y políticas, y no descubrió el secreto de la fuente eterna de vida que muchos llaman "Dios" aunque le otorguen diferentes significados, generalmente ligados a sus propios intereses. Aquel quien nunca entendió el poder liberador del ahora y no aprendió el estado de conciencia absoluta.
 Pobre aquel que piensa que los libros se pueden reemplazar por tecnología, aquel que no ejercitó su mente y viajó por el mundo por medio de ellos, ampliando su cada vez más su visión general de este mundo.
Pobre me sentiría si pensara que "posteando" en Facebook puedo cambiar los acontecimientos mundiales, el inconsciente colectivo y la política de su país.


Nunca he sido pobre por la sencilla razón de que yo soy el que soy y esa es mi mayor verdad.

Dario Morales

Monday, September 3, 2012

Saturday, February 4, 2012

Mariposa



Soy una mariposa de amor. Solo quiero volar, ser libre, vivir, desear, disfrutar y regresar a mi lugar aún siendo libre.
 
Hay un pequeño sueño muy lejano dentro de mí, y es poder algún día volver a convivir. Aún siendo ya una vieja mariposa. Quiero demostrarme a mí misma que pude, que lo logré. Una relación sana, agradable.
 
Creo que son la fe y la esperanza, quizá en medidas muy pequeñas las que no han permitido que mi fracaso llegue a ser absoluto.


Sí,  en éste tiempo solo soy una mariposa de amor. Tengo amor, doy amor, dejo amor; pero no tomo ninguno. No lo tomo ni aún por siempre, solamente vivo, vuelo.

Busco un árbol grande y frondoso para reposar y luego cuando me cansa estar ahí, vuelo en busca de uno nuevo.

¿Qué veo? ¿Una roca? ¡Quizá una linda pradera!
Busco el lugar de más agrado, pongo mis patitas sobre él y descanso por un tiempo mis alas.

Pero, llegan las redes...!
Las temerosas redes y creen que su mariposario será el mejor lugar para mí. Me invade el ahogo y siento frustración. ¡Solo quiero salir, déjenme volar!

Antes de hoy preferí el mariposario...Por un tiempo lo necesité; pero ahora, ahora solo deseo la libertad.
Las redes, ellas piensan en mi seguridad, mantienen su pensamiento de que es el mejor lugar, el más seguro para mi eterna existencia. ¿Lo será?

¿Volar? El aire libre es peligroso. La lluvia moja, la nieve congela, el viento devasta y hay peligro de morir sola. Pero la libertad… Ella, se disfruta; por encima de tantas controversias.
En su tiempo; maduras, creces, tus colores brillan más, rejuveneces cada día en tu interior. Sé que en el mariposario hay alimento, quizá de sobra. Quizá una caricia sí, tal vez compañía...
¿Pero, mi libertad...Mi aire puro? ¿Dónde quedan? ¿A dónde se fueron?

Extraño salir y respirar profundo, recibir la mañana abriendo al resplandor mis alas, sin sentir límites en mi vuelo. ¿Qué se hizo mi deliciosa vida?
No veo igual el cielo azul, no distingo la luz del sol, ni aún su calor puede tocar mis alas.

Temo volver al capullo, el cual es imposible de regresar.
Solamente  me queda, gastar mis alas al viento, hasta que ya no pueda volar más. ¿Y ser… una feliz mariposa de amor?


Fuente: Laura Rodriguez 

Wednesday, August 24, 2011

Consejos para los hombres recién casados


  Estimados caballeros cuando caminen por los centros comerciales en compañía de sus esposas “solo mirando” deben estar alertas e identificar las señales de los posibles errores en una cadena de errores los cuales pueden afectar a corto plazo sus bolsillos y lastimar su economía.

La primera señal que deben identificar es cuando llegan al centro comercial casi sin una razón, las frases “vamos a dar una vuelta” ó “nos comemos un helado y nos venimos” son clásicas y comúnmente usadas. En este punto deben tomar una decisión importante: ser cortante sin ser groseros y evadir esos lugares, pueden proponer ir al parque ó a una heladería fuera de los mall.

Si fallan en la primera señal y llegan al mall, no se entreguen todavía, pueden ser firmes e ir directamente por su helado, disfrutarlo y luego hacer lo posible por dirigirse fuera del centro comercial. Obviamente ella también hará la lucha y dirá cosas como: “…que pereza que temprano que es…” “…entremos a Alliss solo ver que hay…”

Segunda señal: una serie impensable de “detalles” decorativos no presupuestados se encuentran en estas tiendas de artículos para el hogar, seduciendo cual serpiente en el paraíso con manzanas para sus Evas.

Nuevamente si no fueron firmes y aceptaron entrar, ya prácticamente perdieron la batalla, será misión imposible que salgan sin pagar alguna cosa, como por ejemplo alguna flor artificial de última moda y un florero que ayude a lucirla en la mesa ó en la esquina que “se ve muy vacía”, un par de individuales para la mesa del comedor color “fucsia” y los vasos del mismo color que están en oferta 20% menos si te llevas también el pichel de fresco, los porta cepillos de dientes que sirven para meter el tubo de pasta, pero que deben comprarse con un dispensador para el jabón liquido que haga juego ( ósea del mismo color del paño de mano, de la alfombrita sanitario  y la alfombra plástica del baño).

En fin si ya están adentro de la tienda ya su billetera va a sufrir, pero aun pueden caer con estilo, con un poquito de dignidad;... ¡no dejen de nadar y ni se dejen llevar por la corriente! Por ejemplo cuando su esposita este eligiendo artículos “no presupuestados que solo iba a ver” y diga cosas como: “…mira mi amor que linda jarra para que tomes café…” (Mientras sonríe y sostiene una jarra con girasoles que hace juego con las cortinas, los platos, vasos, las toallas, servilletas, flores artificiales con sus respectivos floreros y la cerámica de la pared de la cocina)  No tienen necesariamente que quedarse callados y aprobar con un dócil movimiento de cabeza, Ustedes tienen derecho a opinar pueden por ejemplo escoger una taza más sencilla y pesada de color café ó negra sin diseños.

No tienen tampoco que sentirte mal por no conocer ó “no tener gusto” por los colores que ven las mujeres, porque hay que decirlo claro: los hombres y las mujeres ven los colores diferentes: Imaginen esta escena:…ella está feliz comprando faciales para el baño y prefiere los de color “terracotta” (Ustedes los ven de color naranja), luego se dirige a buscar cortinas color “salmón” (Ustedes los ven color papaya) ella no encuentra los color salmón y pero dice que los de color “coral” están “divinos” (esos también los ven color papaya). Sean valientes y expresen sus sentimientos y diganle a tu mujer que les gustaría ver las cortinas de colores cristianos: rojo, azul, verde…rojo y negro quedarían perfectas si eres liguista ó de morado si le vas a la “S”.

En fin traten de salir de ese lugar con decoro y traten de estar atentos a la última señal de peligro: …esos almacenes están llenos de “pequeños precios” que hacen al final una gran factura, no tengan miedo de usar el celular como una calculadora cuando su amada les diga:

“… ¡mira mi amor vasos decorados a 300 colones cada uno!

Si al salir del almacén cargan 3 ó 4 bolsas y se sienten más cansados de caminar que si hubiesen ido de romería…¡no se sientan mal! La felicidad y la ilusión en los ojos de tu bella esposa valen el que vivas en una casa decorada con tonos rosados, girasoles y mariposas.



Monday, August 22, 2011

Semillitas de Sabiduría:No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres

"...No pretendas que las cosas ocurran como tú quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz..."

Epicteto de Frigia (50-135) Filósofo grecolatino

Friday, August 19, 2011

LA PARÁBOLA DEL MATRIMONIO



Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
- Nos amamos - empezó el joven.
- Y nos vamos a casar - dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo. Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos. Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
- Por favor - repitieron - ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.
- Hay algo...- dijo el viejo después de una larga pausa -. Pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada.
- No importa - dijeron los dos-. Lo que sea - ratificó Toro Bravo.
- Bien -dijo el brujo-. Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.
- Y tú, Toro Bravo - siguió el brujo - deberás escalar la Montaña del Trueno; cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas y, solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta...¡salgan ahora!.

Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur.... El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo las aves cazadas. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.

- ¿Volaban alto?- preguntó el brujo.
- Sí, sin duda. Como lo pediste... ¿y ahora? - preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No - dijo el viejo-.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne - propuso la joven-.
- No - repitió el viejo-. Harán lo que les digo: Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero... Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero solo consiguieron revolcarse en el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre si hasta lastimarse.
Este es el conjuro...
-Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos pero jamás atados.

Tuesday, August 16, 2011

LA HISTORIA DEL GALLO VIEJO


Un granjero sale de compras y regresa con un gallo joven para las gallinas del corral. El gallo joven mira a su alrededor, camina hasta donde esta el gallo viejo y le dice: “Bueno viejo, llegó la hora de retirarte”.

El gallo viejo le dice: “Vamos, no me digas que tu vas a poder con TODAS estas gallinas. ¡Mírame a mí como me han dejado! ¿Por que no me dejas aunque sea aquellas dos gallinas viejas que están en el rincón?” Pero el gallo joven le contesta: “Ya vete viejo. Tú ya estás acabado! y ahora soy yo quien está a cargo”.

El gallo viejo le contesta: “Hagamos una cosa, jovencito. Vamos a echar una carrera alrededor de la finca. El que gane se queda con el control absoluto del gallinero”. El gallo joven se echa a reír: “Vamos viejo, tú sabes muy bien que vas a perder. Pero para no ser injusto te voy a dejar que salgas primero”.

El gallo viejo arranca a correr. A los 15 segundos, el gallo joven sale corriendo detrás de él. Le dan la vuelta al portal de la casa corriendo y el gallo joven cada vez está más cerca. Ya está a sólo 15 centímetros detrás del gallo viejo y cada vez se le acerca más.

Mientras tanto el granjero, sentado en su sitio de costumbre en el portal, ve a los dos gallos que pasan corriendo. Agarra la escopeta y -BOOM – le dispara al gallo joven y lo hace trizas. El granjero tristemente sacude la cabeza y dice: – “Coño, pero que suerte la mía .! . el tercer gallo maricón que compro este mes!.

Moraleja: No te metas con los VIEJOS. La edad y la experiencia siempre le ganan la partida a la juventud.

Sunday, July 24, 2011

15 Monedas honestas


Érase una vez una pobre mujer y su hijo que vivían en una pequeña aldea. Todos los días se levantaban antes del amanecer para recoger leña en el bosque. Luego el niño la llevaba al mercado para venderla como combustible en cocinas y chimeneas. Con el dinero que obtenía compraba las cosas que necesitaban: aceite, huevos y arroz, y luego regresaba a casa.
Un día, cuando estaba en el mercado esperando pacientemente a que la gente le comprara su leña, de repente vio un pequeño monedero que seguramente se le había caído a alguien. No sabía que hacer con él, así que corrió a su casa para enseñárselo a su madre.
“Madre, mira lo que he encontrado”, dijo el niño.
Abrieron el monedero y contaron 15 monedas de oro.
“La persona que lo perdió debe estar preocupada. Tienes que volver al mercado y encontrar a la persona que lo perdió. Puede ser una persona tan pobre como nosotros que tenía pensado usar el dinero para arroz y aceite. Tú simplemente tienes que permanecer en el mismo lugar donde encontraste el monedero, y seguramente que la persona que lo perdió vuelve a buscarlo allí. El conservar las monedas me hace sentir muy mal, o sea, que apresúrate y encuentra al propietario”
Así que, tal como deseaba la madre, el chico volvió al mercado para encontrar al propietario. Poco tiempo después se dio cuenta de que un comerciante miraba para todos los lados como si hubiera perdido algo.
“¿Señor, ha perdido usted algo? Le preguntó el chico.
“Sí, he perdido un monedero. Debe habérseme caído en alguna parte”
“¿Es este el monedero, señor? Preguntó el niño al comerciante.
“¡Oh, sí! Exclamó el hombre, e inmediatamente comenzó a contar las monedas que había dentro.
“1, 2, 3, ...¡15! ¡Sólo hay 15! Tenía 30 monedas en el monedero. Tú te has quedado con 15. ¿Cómo te atreves a robar mi dinero?”

“Yo soy honesto, señor, se lo aseguro, había solamente 15 monedas en el monedero”, lloraba el niño.
Comenzaron a discutir, y poco después una gran multitud de gente se reunió allí para ver lo que pasaba. La discusión empeoró, cada uno acusando al otro de no ser honesto. La gente que se arremolinaba alrededor les decía que fueran a ver al juez para terminar con la disputa, así que, al final, una larga hilera de gente se encaminó hacia la oficina del juez.
“¿Cuántas monedas había en el monedero?” Preguntó el juez al chico.
“Quince, señor”
“¿Y contaste tú solo las monedas?
“No, señor, mi madre también estaba allí, y las contamos juntos”, explicó el chico.
Al oír esto, el juez mandó a llamar a la madre y le preguntó lo mismo.  

Ella contestó con honestidad que había quince monedas en el monedero.

“Le dije a mi hijo que volviera al mercado inmediatamente para intentar encontrar al propietario”  

El juez echó una larga mirada a la mujer y a su hijo, y luego le preguntó al comerciante:  

“¿Cuánto dinero has perdido?”  

“Perdí 30 monedas de oro. Este chico me ha robado 15 monedas. Exijo que me las devuelva inmediatamente.”  

El juez echó una larga mirada al comerciante también y consideró qué sería lo más justo. Después de un rato, una ligera sonrisa apareció en su rostro y declaró:  

“Como insistes en que has perdido un monedero con 30 monedas de oro, este monedero no puede ser el tuyo, por lo tanto no lo podrás reclamar”.  

Mirando al chico, dijo:  

“Dado que tú encontraste el monedero y nadie con derecho a él lo ha reclamado, puedes quedarte con el dinero para comprar las cosas que tu madre y tú necesitéis. Caso cerrado”  

Todas las personas en la sala, excepto el comerciante, se sintieron satisfechos, y creyeron que había sido la mejor decisión